
Sanz: no enviaron el ES-Alert en el incendio de Los Gallardos
Antonio Sanz explicó que no se envió el ES-Alert en Los Gallardos por limitaciones técnicas del sistema y por el riesgo de confundir a la población. En el incendio han fallecido al menos 12 personas y aún hay una veintena sin localizar.
Antonio Sanz justificó su decisión en un programa de radio, señalando que el sistema de alertas masivas no puede discriminar áreas tan reducidas. "Tiene unas capacidades que tienen que ver con las antenas, que son las que transmiten el nivel de extensión, y pueden ser tan amplias que hubiéramos desalojado toda la comarca", dijo para explicar el alcance técnico.
En su argumentación, Sanz remarcó también la calidad de la cobertura en zonas rurales como un factor determinante. Aseguró que en áreas con mala recepción el mensaje podría no llegar a todos los dispositivos y que, por tanto, su eficacia estaría comprometida.
El responsable añadió que, además del problema técnico, existía el riesgo de inducir instrucciones erróneas a la población que podrían agravar la situación. Señaló que "en esta ocasión, el ES-Alert podría haber provocado daños irreparables porque hubiera confundido a la población dándole instrucciones absolutamente erróneas y equivocadas".
Las autoridades locales, según Sanz, dispusieron de la capacidad para alertar a la mayoría de los vecinos por otros canales, aunque no todos actuaron. El responsable lamentó que varias víctimas no siguieron las indicaciones y que parte de la tragedia se produjo en diseminados rurales.
Sanz explicó que siete de las víctimas fallecieron al intentar escapar desde un diseminado tras no obedecer las instrucciones: "Tenían que salir y se quedaron. Al final tomaron la decisión en el último momento y, además, por un camino equivocado que les llevó a una trampa, que acabó con su vida." Actualmente la Guardia Civil trabaja para entrar en una vivienda y comprobar si queda alguna persona en su interior.
Razones citadas para no activar la alerta
- Limitación en la precisión geográfica del sistema vinculada a las antenas.
- Riesgo de generar una evacuación masiva en una comarca amplia ante un incidente localizado.
- Mala cobertura en zonas rurales que podría impedir la recepción uniforme del aviso.
- Posible emisión de instrucciones contradictorias que confundirían a la población.
Las cifras citadas en la explicación sitúan el suceso como especialmente grave: al menos 12 fallecidos y alrededor de una veintena de personas sin localizar. La exposición pública de la decisión se centró en explicar los límites técnicos del sistema de alertas y las consecuencias prácticas que, en opinión de Sanz, habría provocado su uso en ese caso.
El relato combina argumentos técnicos y operativos con referencias al comportamiento de la población y a las dificultades de comunicación en zonas rurales. La explicación concluye con la reiteración del riesgo de confusión y con la emergencia por la búsqueda de personas desaparecidas en el entorno del incendio.
El suceso continúa con la movilización de fuerzas para localizar a los no localizados y comprobar viviendas, mientras persiste la investigación de las circunstancias que llevaron a que varias personas no evacuaran a tiempo. Si la información resultara insuficiente, la fuente es limitada y así se indica.
