
Nervios en el grupo WhatsApp de concejales de Valencia
El frenético intercambio en el grupo WhatsApp del gobierno municipal puso de manifiesto la tensión durante la DANA del 29 de octubre de 2024. El canal incluyó propuestas para elevar el nivel de emergencia a 3 y mensajes de urgencia de concejales y responsables técnicos.
En las horas críticas de la tarde y noche del 29-O, varios ediles y responsables municipales siguieron la evolución del episodio por ese grupo, donde el concejal de Movilidad y Seguridad Ciudadana, Jesús Carbonell, llegó a plantear: «Va de suyo que pasemos a nivel 3. O nos caerá la del pulpo». La sugerencia aludía a que la gestión quedara bajo la responsabilidad del Ejecutivo central.
La conversación refleja la dificultad de coordinación en los primeros momentos. La alcaldesa intervino en numerosas ocasiones desde la sala CISE y, a primera hora, pidió a técnicos como Carlos Mundina y a Juan Carlos Caballero que informaran con agilidad «del tiempo y la alertas»: "Intentad ser ágiles y tener información profesional. Es importante".
La primera edil también criticó la carencia de procedimientos institucionales claros para centros educativos en situaciones de temporal: «Resulta ilógico que suspendamos actividades al aire libre y no avisemos a los coles de que eviten los patios. Es una incoherencia tras otra», dijo, y planteó trabajar en un protocolo desde la mañana siguiente.
Durante la jornada se adoptaron medidas operativas desde el Ayuntamiento y se activaron servicios de emergencia: cierre de dependencias municipales, parques y cementerios; apertura del Centro de Atención de Emergencias Sociales (CAES); y restricciones en los centros educativos municipales a instancias de la alcaldía, según los mensajes compartidos.
A media mañana, el responsable del Ciclo Integral del Agua informó de la subida de alerta y, a las 10.20, remitió que había llegado la alerta roja por lluvias. El jefe de Protección Civil convocó el Cecopal para seguir la evolución del episodio y el CISE también inició reuniones de coordinación mientras había sesión ordinaria del pleno municipal.
Por la tarde la situación se agravó y el flujo de mensajes se intensificó de nuevo. A las 20.10 se comunicó la recepción de la orden de la Junta Desagüe de la Albufera para activar bombas; un minuto después llegó el ES-Alert que alarmó a concejales y técnicos. El concejal de Grandes Proyectos llegó a declarar que llamó al 112 «del susto» por el pitido del aviso.
En el grupo se notificaron inundaciones en pedanías del sur —La Torre, Horno de Alcedo y Castellar-l'Oliveral— por el desbordamiento del barranco del Poyo, y se compartieron vídeos y partes sobre incidencias en la red de abastecimiento. Carbonell anunció cortes de tráfico en varios puntos y advirtió de zonas con coches flotando. La concejala de Turismo relató situaciones de personas atrapadas sobre vehículos y sin batería en sus móviles.
La conversación también dejó constancia de la limitación institucional para elevar el nivel 3 desde el Ayuntamiento: la decisión requería una petición de la Generalitat o la asunción directa por parte del Gobierno central, según los mensajes. Esa imposibilidad formal marcó el debate sobre la solicitud de apoyo externo.
A medida que la noche avanzó se habilitaron recursos de acogida: la Petxina se abrió como centro de refugio y, según los mensajes, los hoteles "se ponen a disposición" de la dirección de la emergencia. Los últimos intercambios accesibles correspondieron ya a la madrugada del día 30, mientras continuaban los trabajos de localización y realojo de afectados.
Medidas anunciadas en los mensajes:
- Cierre de dependencias municipales, parques y cementerios.
- Apertura del CAES y habilitación de la Petxina como acogida.
- Convocatoria del Cecopal y reuniones en el CISE.
- Restricciones en los patios de colegios municipales.
- Activación de bombas en las Golas por orden de la Junta Desagüe de la Albufera.
Los mensajes del grupo aportados a la causa de la DANA y las comunicaciones internas describen una gestión marcada por la presión informativa, la activación de recursos y la búsqueda de coordinación entre áreas municipales, técnicos y servicios de emergencia. El intercambio documenta tanto la propuesta de elevar la respuesta a un mandato superior como la reclamación de protocolos concretos para centros escolares ante episodios extremos.
El expediente de mensajes recoge nombres y actuaciones concretas de concejales y responsables técnicos y deja patente la reclamación de medidas organizativas que, según la alcaldía, debían elaborarse inmediatamente después de la jornada del 29-O.
