
Jorge Campos señala a estudiante con hijab en la graduación de la UIB
El diputado publicó en redes sociales una imagen de la estudiante con hijab que intervino en la ceremonia de graduación de la universidad. La publicación ha generado una respuesta masiva en redes y peticiones para que la institución salga en defensa de la estudiante.
La intervención y el señalamiento partieron de un tuit en el que se afirmó: «Se han graduado 1375 alumnos de la @UIBuniversitat Y la catalanista universidad pública de Baleares ha elegido a esta representante de los alumnos para que les dirija unas palabras…», acompañado de la imagen de la joven durante el acto. Ese mensaje ha centrado el debate en redes sociales sobre el señalamiento por la vestimenta.
La joven identificada es Khaoula Ikkene, de 22 años, nacida en Marruecos y residente en Manacor. Según la información difundida, se acaba de graduar en ingeniería informática mientras trabajaba en una empresa de las Islas y en redes sociales se ha destacado que habla cinco idiomas. Su papel como representante de los alumnos en la graduación fue el motivo por el que se la mostró en la publicación.
La reacción en redes fue inmediata y ampliamente crítica hacia Jorge Campos. Usuarios y comentaristas calificaron la publicación como un señalamiento por la forma de vestir o por la religión de la estudiante, y en muchos mensajes se emplearon términos que describen la conducta del diputado como racista y xenófoba. Las respuestas reclamaron protección y apoyo institucional para la alumna.
Antoni Bennàssar, abogado y profesor en la UIB, criticó la actuación del diputado y pidió a la universidad que actúe: «que esté a la altura de las circunstancias» y condene los hechos, según la intervención recogida. Bennàssar acusó a Campos de estigmatizar a la joven por su manera de vestir o por su religión y calificó la conducta de intolerable y de extrema gravedad.
Las redes sociales se llenaron de comentarios en contra de la actitud del diputado, que publicó la imagen de la alumna durante la ceremonia. Muchos usuarios secundaron la petición de que la UIB defienda a la estudiante ante lo que describieron como un ataque personal por su apariencia y orígenes, y reclamaron una respuesta institucional clara.
El señalamiento tuvo un impacto visible en la conversación pública: además de las críticas directas, surgieron mensajes que defendían el derecho de la joven a intervenir en la graduación y subrayaban sus méritos académicos y profesionales. Varios participantes en la discusión recordaron que la alumna combinó estudios y trabajo y que su papel como portavoz en el acto era una representación de los compañeros graduados.
En paralelo a las reacciones en redes y las llamadas a la universidad, la publicación original del diputado permaneció disponible en la plataforma donde fue difundida y se convirtió en el foco de la polémica. La mención al número de egresados —1.375— y la referencia al carácter de la universidad formaron parte del mensaje que desencadenó las críticas.
El debate concentra elementos sobre la convivencia, la representación estudiantil y la respuesta institucional ante mensajes que muchos consideran estigmatizantes por motivos de vestimenta o religión. Numerosos comentarios en la conversación pública exigen que las autoridades universitarias respalden a la estudiante y condenen cualquier forma de señalamiento por su identidad.
La situación ha dejado sobre la mesa una demanda reiterada en redes: la defensa pública de la alumna por parte de la universidad y una reacción frente a lo que se interpreta como un ataque a su derecho a participar en la vida académica sin ser objeto de señalamiento por motivos personales. El asunto sigue generando respuestas en las plataformas sociales y en foros de opinión pública.
