
Escucha su corazón: costo emocional del latido obligatorio en aborto en Chile
El proyecto de ley 'Escucha su corazón', que obliga a las mujeres a escuchar los latidos del feto o embrión para acceder a un aborto en tres causales, ha generado un fuerte rechazo entre organizaciones sociales y expertas en salud mental. La iniciativa, presentada por el diputado Cristóbal Urruticoechea (PNL) con el patrocinio de Republicanos, busca modificar la Ley de Interrupción Voluntaria del Embarazo (Ley IVE) vigente desde 2017.
Las críticas apuntan a que la medida constituye un acto de violencia institucional y extorsión, al imponer una exigencia emocional en un contexto de crisis. La psicóloga y académica de la Universidad de Chile, Svenska Arensburg, calificó la propuesta como extorsión: "se está poniendo una exigencia para acceder a una política pública legal, en un contexto de crisis máxima, ya sea de riesgo vital o de una victimización gravísima con secuelas de por vida".
Sin fundamento médico
La senadora Claudia Pascual (PC), quien impulsó la Ley IVE, aclaró que la iniciativa "no tiene fundamento médico ni de procedimiento", vinculándose a la persuasión al "buscar afectar negativamente el consentimiento". El Colegio Médico de Chile (Colmed) también manifestó su preocupación, recalcando que "el consentimiento informado es libre de coerción" y su propósito no es persuadir.
Milena Mesa, vocera de la Red de Observadoras de la Ley de Aborto (OLA Chile), sostuvo que "las mujeres y niñas ya se imaginan que hay actividad cardíaca; está en el imaginario, no necesitan un examen para saberlo". Desde la organización han registrado casos de mujeres a las que hacen escuchar los monitores de los ecógrafos y les atribuyen un valor.
Costo emocional y barreras existentes
La psicóloga Arensburg explicó que las mujeres que acceden a la Ley IVE ya presentan "secuelas emocionales de por vida". Escuchar los latidos podría "incrementar la experiencia de pérdida y dificultar aún más el proceso de duelo", especialmente en casos de riesgo de vida de la madre o inviabilidad fetal. Además, advirtió que en momentos de crisis "no tenemos las herramientas para responder al nivel de exigencia que nos impone la realidad", por lo que una decisión tomada bajo esa presión no sería completamente libre.
Desde OLA Chile enumeraron las múltiples barreras que enfrentan las mujeres para abortar, incluso con legislación vigente:
- Largos tiempos de espera en urgencias, que pueden llevar a que las mujeres se retiren sin ser atendidas.
- Dificultades para mujeres en zonas rurales, que deben viajar horas a veces cuidando a otros familiares.
- Desconocimiento del personal de salud sobre la Ley IVE, llegando a decir que "la ley no existe" o emitir opiniones religiosas.
- En casos de violación a menores de edad, descreimiento por parte del personal.
Estas barreras configuran una victimización secundaria, según Arensburg, y demuestran que el laberinto para acceder al aborto ya es complejo. El proyecto 'Escucha su corazón' institucionalizaría una práctica disuasiva que actualmente se ejerce desde la sombra y el sesgo personal de algunos funcionarios de salud.
