
Escándalo de diarrea explosiva de Trump empeora con donaciones y giros de la FDA
El brote de Cyclospora que causa diarrea explosiva se ha convertido en un escándalo político para la administración Trump, tras revelarse una donación de un millón de dólares de la empresa proveedora Taylor Farms a un super PAC aliado del presidente. La FDA inicialmente encontró el parásito en lechuga de Taylor Farms, pero luego se retractó, desatando sospechas de influencia política.
El sábado, la FDA anunció que había detectado rastros del parásito Cyclospora cayetanensis en muestras de lechuga rallada en bolsa suministrada por Taylor Farms, uno de los principales proveedores de Taco Bell. Aunque el parásito rara vez es mortal, puede causar semanas de diarrea violenta. Un día después, la agencia dio un giro inesperado al declarar que los resultados eran un falso positivo, exonerando aparentemente a la empresa. Taylor Farms ya había iniciado un retiro voluntario del producto.
La situación se complica por los vínculos entre la empresa y la administración. Según documentos de la FEC, Taylor Farms donó un millón de dólares al super PAC MAGA Inc. el 26 de marzo de 2025, seis días antes de que la FDA flexibilizara las normas de trazabilidad de alimentos que podrían haber ayudado a prevenir el brote. El abogado y líder en políticas de salud pública Matthew Cortland fue quien detectó la donación.
Además, el New York Times reportó que representantes de Taylor Farms se reunieron con funcionarios de la Casa Blanca y la FDA el 16 de julio para discutir lo que la empresa consideraba "deficiencias en el proceso de respuesta a brotes de la FDA y los CDC". Al día siguiente, la FDA hizo su anuncio inicial. La empresa también contrató al lobista Trent Morse, exsubdirector de la Oficina de Personal Presidencial de la Casa Blanca.
Tras la retractación de la FDA, Taylor Farms publicó un comunicado —luego eliminado— afirmando que la agencia se había disculpado con ellos. Horas después, la FDA volvió a cambiar de postura, aclarando que el falso positivo no altera la base de la investigación en curso y que los datos epidemiológicos siguen apuntando a la lechuga de Taylor Farms en México.
La Casa Blanca ha negado cualquier influencia indebida. El Departamento de Salud y Servicios Humanos tuiteó: "Así es como funcionan las NOTICIAS FALSAS: implican colusión, ignoran los hechos. Nada influye en nuestras decisiones excepto la ciencia y la seguridad del pueblo estadounidense". El secretario de HHS, Robert Kennedy Jr., declaró que el brote está "bajo control", sin mencionar a Taylor Farms.
Mientras tanto, los casos siguen aumentando. Solo en Míchigan se reportan más de 6.500 casos. La falta de coherencia en la comunicación gubernamental y los recortes presupuestarios en salud han facilitado el desastre, según críticos. La situación plantea dudas sobre la independencia de las agencias reguladoras y el acceso preferencial de donantes en la administración Trump.
