
Bernard Arnault y la biografía no autorizada que intenta silenciar
La historiadora Audrey Millet ha publicado una biografía no autorizada sobre Bernard Arnault y denuncia una campaña para impedir su difusión en medios y librerías. El libro salió a la venta el 10 de junio y, según la autora, ha sufrido anulaciones de presentaciones y bloqueos en puntos de venta.
La investigación de Millet, que recoge más de mil fuentes acreditadas, sostiene que el entorno del presidente y CEO de LVMH ha movido influencias para que la obra no tenga promoción en los grandes medios franceses. Desde el envío de un cuestionario a LVMH, la autora afirma que comenzaron las presiones: las entrevistas pactadas fueron denegadas y varias reseñas no se publicaron.
Según el relato de la historiadora, la editora del libro denunció haber sufrido un robo en su domicilio el día anterior a la publicación, y ejemplares encargados por cadenas de kioscos fueron cancelados sin explicación. Un pedido de 400 ejemplares fue anulado de forma repentina por una cadena de kioscos vinculada a otros grandes empresarios, lo que complicó la distribución.
El volumen reconstruye episodios de la trayectoria empresarial de Bernard Arnault y aporta documentos de archivo, entre ellos evaluaciones de su paso por la Escuela Politécnica. Sobre su expediente académico, el texto reproduce una evaluación: "Carácter tranquilo, carece de gusto por el esfuerzo. Participa poco en el trabajo de equipo. (…) No apto para ocupar un puesto de responsabilidad". Ese contraste con su perfil público es uno de los ejes del libro.
La biografía detalla además la estructura del imperio que dirige Arnault. De las 75 empresas que encabeza, se registra una facturación conjunta de 86.000 millones de euros en 2023; ese mismo año, el texto sitúa su fortuna personal en 240.700 millones de euros. El libro repasa cómo el grupo concentra marcas, medios y otros negocios.
Millet apunta a prácticas de influencia y control sobre la información: recuerda que LVMH gasta en torno a 160 millones de euros al año en publicidad en medios franceses y que el conglomerado es anunciante de cabeceras propias. En su narración aparece la lista de marcas vinculadas al grupo, entre las que se mencionan:
- Dior
- Givenchy
- Loewe
- Marc Jacobs
- Guerlain
- Bulgari
- Dom Pérignon
- Sephora
El texto expone también investigaciones sobre procedimientos de vigilancia empresarial. Según la autora, Arnault recurrió a empresas de espionaje y a antiguos agentes para tareas de seguimiento y colocación de micrófonos, denominadas en el libro como prácticas de espionaje industrial. Ese paquete de herramientas habría contribuido a la expansión del grupo mediante adquisiciones y reestructuraciones.
El libro aborda hechos concretos de la consolidación empresarial: la adquisición en 1984 del grupo de Marcel Boussac gracias a «940 millones de francos en ayudas públicas», un proceso que, según la investigación, fue clave para controlar Dior. Millet afirma que las subvenciones públicas facilitaron la compra y que la operación tuvo consecuencias laborales y empresariales específicas.
En el relato sobre la construcción del holding, la biografía describe promesas de apoyo a jefes de casas históricas —nombra a Henry Racamier y Alain Chevalier— y explica cómo Arnault consolidó el control absoluto del grupo tras esas maniobras. La autora recoge apodos y descripciones que ilustran la imagen pública del magnate: «Terminator» o «lobo vestido de cachemira».
Millet denuncia además presiones sobre medios: algunos que reseñaron el libro vieron recortada la publicidad de LVMH, y otros optaron por respetar las directrices de los anunciantes. En el texto se sostiene que muchos oligarcas mantienen relaciones de cooperación para influir en la circulación de información incómoda.
El libro revive investigaciones y episodios que estaban documentados en trabajos anteriores, como una biografía de 2003, y plantea interrogantes sobre el control mediático en torno a personajes con gran capacidad económica. Vende bolsos, champán, vinos y licores, perfumes, pintalabios, joyas y relojes. Es propietario de hoteles, restaurantes, empresas de sondeos y periódicos, escribe la autora en uno de los pasajes citados.
La obra y las dificultades que ha encontrado en su difusión sitúan el debate en la tensión entre poder económico y libertad de información. Las medidas denunciadas por la autora describen una mezcla de presión comercial y barreras logísticas que, según ella, han limitado la visibilidad del libro desde su salida.
El texto concluye que la reacción alrededor de la biografía ilustra tanto la acumulación de poder del grupo como las estrategias desplegadas para gestionar su imagen pública. Si la información disponible no alcanzara para ampliar el relato, la noticia señala esa limitación en una sola frase.
