
Al menos 12 muertos en incendio en Los Gallardos, Almería
Un incendio en Los Gallardos ha provocado la muerte de al menos 12 personas y mantiene a 23 personas sin localizar, según los datos facilitados por las autoridades. El fuego, que se ha extendido con rapidez, ha quemado unas 3.200 hectáreas y ha obligado a evacuar a cientos de vecinos.
Las autoridades señalaron que el objetivo inmediato es "evitar que haya nuevas víctimas" y localizar a las personas no localizadas. En la zona trabajan el INFOCA, la UME, bomberos y la Guardia Civil, con alrededor de 500 efectivos y 16 medios aéreos desplegados para perimetrar y controlar el fuego.
El presidente de la Junta de Andalucía explicó que el incendio se originó en una cuneta junto a una carretera, con la hipótesis de la caída de un cable eléctrico, aunque varias compañías señalan que la línea afectada sería un tramo privado y sin tensión. La propagación fue acelerada por rachas de viento que en algunos momentos superaron los 50 km/h y por la condición muy seca del matorral y pinares.
Las tareas de búsqueda y localización se centran en zonas ya extinguidas, donde la Guardia Civil y las unidades de montaña realizan batidas para revisar viviendas calcinadas. El portavoz del instituto armado informó sobre la búsqueda puerta a puerta y la apertura de un puesto de atención en Garrucha para que familiares puedan presentar denuncias o aportar muestras para identificación.
Varias de las víctimas fueron localizadas dentro de vehículos alcanzados por las llamas y otras viajaban a pie tras intentar huir por rutas improvisadas, lo que, según responsables, convirtió la evacuación en una trampa mortal. Las autoridades han indicado que en algunos casos las víctimas abandonaron las rutas de evacuación marcadas por los servicios de emergencia.
En materia sanitaria, hay cuatro heridos muy graves trasladados a la unidad de quemados del Hospital Virgen del Rocío y otros cuatro con lesiones de menor gravedad. Los equipos sanitarios han destacado que las primeras 24-48 horas son determinantes para la viabilidad de los pacientes con quemaduras.
La afectación en infraestructuras incluyó el corte de varias carreteras, entre ellas la autovía A-7 durante varias horas. Las evacuaciones desplazaron a alrededor de 1.000 personas de Antas y Bédar a pabellones en Garrucha y Mojácar; además, se evacuaron otras 400 personas de un camping en Los Gallardos, aunque las instalaciones no resultaron afectadas directamente.
Las administraciones han habilitado recursos para las familias afectadas y, entre ellos, el Grupo de Intervención Psicológica en Emergencias y Desastres comunicó un teléfono de atención a familiares: 677 904 624. También se ha organizado un punto en el puesto de la Guardia Civil en Garrucha para tramitar denuncias por desaparición e iniciar la toma de muestras biológicas.
- Puntos de atención y evacuación citados:
- Pabellón Polideportivo de Garrucha
- Centro Deportivo y Pabellón de Mojácar
- Puesto de la Guardia Civil en Garrucha
- Teléfono de atención: 677 904 624
Las dificultades de acceso y la orografía escarpada han impedido en algunos tramos la entrada de maquinaria pesada, por lo que la UME trabaja en la creación de diques de contención en las zonas norte. Las autoridades explicaron que la combinación de viento, terreno y vegetación seca se ha convertido en una "bomba de relojería" para la propagación del fuego.
Respecto a la identificación de los fallecidos, los equipos forenses realizan pruebas de ADN en los cadáveres que presentan daños compatibles con la acción directa del fuego, y las autoridades han pedido prudencia al facilitar datos sobre nacionalidades y edades. En paralelo, la Guardia Civil y la Policía Local continúan peinando las áreas accesibles para determinar si hay más víctimas.
La coordinación entre ayuntamientos, diputación, Junta y Administración General del Estado es la vía que, según los responsables, se ha seguido para gestionar la respuesta al incendio. La prioridad declarada sigue siendo la búsqueda de personas, la protección de vecinos cercanos y, finalmente, la extinción y control del perímetro afectado.
El balance provisional y la complejidad de la extinción obligan a mantener la prudencia sobre las cifras y la identificación de víctimas, mientras los equipos de emergencias prosiguen las labores de rescate, perimetrado y asistencia a las personas desplazadas.
