Alt-Corea del Norte prueba misiles desde el destructor Kang Kon

Corea del Norte prueba misiles desde el destructor Kang Kon

Corea del Norte prueba misiles desde el destructor Kang Kon

El ensayo naval incluyó el lanzamiento de un misil de crucero con presunta capacidad nuclear desde el destructor Kang Kon y evaluaciones de artillería, munición automática y guerra electrónica. Pyongyang ordenó completar los ensayos en el mar y formalizar la incorporación del buque en un plazo de dos meses.

El lanzamiento se realizó durante demostraciones supervisadas personalmente por Kim Jong-un y, según los reportes, la prueba incluyó también evaluaciones de adquisición de blancos y coordinación integrada de fuego. Los sistemas embarcados sometidos a ensayo abarcaron desde piezas de artillería naval hasta suites de guerra electrónica.

El Kang Kon es el segundo buque de la clase Choe Hyon y, según las informaciones, desplaza aproximadamente 5.000 toneladas y dispone de alrededor de 74 celdas de lanzamiento vertical (VLS). Esas celdas están diseñadas para alojar misiles de crucero, armas antisuperficie, interceptores superficie-aire e incluso misiles balísticos de corto alcance en función de la integración.

Las maniobras incluyeron un lanzamiento de misil hacia el Mar del Este, que fue detectado por activos de inteligencia surcoreanos y estadounidenses. La operación mostró la intención de emplear perfiles de lanzamiento marítimos para introducir incertidumbre en los cálculos de defensa y reducir la visibilidad radar de trayectorias de baja altitud.

Entre las características técnicas atribuídas al buque figuran la integración de radares de matriz en fase, sistemas de defensa de corto alcance tipo Pantsir-ME y AK-630, lanzadores antisuperficie y una plataforma de vuelo posterior para helicóptero, destinada a mejorar la vigilancia y la fijación de blancos. La longitud reportada de estos destructores se sitúa en torno a 140–145 metros con una manga aproximada de 16 metros.

Los ensayos se enmarcan en una estrategia naval que, según las fuentes, pretende transformar una flota de defensa costera en una fuerza limitada de aguas verdes capaz de proyectar capacidad de disuasión marítima. La integración de sistemas de comando, control y vigilancia sugiere un intento de avanzar hacia una gestión de combate naval más interconectada.

El programa Choe Hyon incluye planes de producción sostenida: la construcción de dos destructores al año durante los próximos cinco años y la eventual incorporación de unidades mayores, como cruceros de 10.000 toneladas y submarinos de propulsión nuclear, según la hoja de ruta divulgada. No obstante, las limitaciones logísticas y de sostenimiento operativo siguen presentes.

La campaña de modernización naval afronta además antecedentes recientes: tras un accidente de lanzamiento en 2025 que provocó detenciones, Pyongyang retomó el programa y en junio de 2025 relanzó y restauró el Kang Kon, transformando la recuperación en un mensaje de resiliencia técnica. Kim describió ese fracaso previo como un “criminal act”, según las declaraciones citadas en los reportes.

Las autoridades norcoreanas habrían ordenado completar todas las pruebas en el mar y proceder a la incorporación operativa del buque dentro de dos meses, lo que de materializarse colocaría al Kang Kon en servicio antes de septiembre de 2026. El buque sigue a otra unidad líder que, se señala, entró en servicio en junio de 2026 tras sus propias evaluaciones de misiles estratégicos.

Analistas y observadores citados en los informes subrayan que, pese a la expansión de capacidades, persisten dudas sobre la preparación de tripulaciones, la fiabilidad de sistemas y la sostenibilidad logística para operaciones prolongadas en mar abierto. Aun así, la presencia operativa de incluso unos pocos destructores de este tipo podría complicar las labores de vigilancia y defensa de aliados regionales.

Características clave reportadas del Kang Kon:

  • Aproximadamente 5.000 toneladas de desplazamiento y 140–145 m de eslora.
  • Unos 74 celdas VLS capaces de lanzar múltiples tipos de misiles.
  • Integración de radares de matriz en fase y sistemas de guerra electrónica.
  • Sistemas CIWS tipo Pantsir-ME y AK-630 y cubierta de vuelo para helicóptero.

El avance confirma una apuesta norcoreana por diversificar plataformas de lanzamiento —superficie, submarina y terrestre— para aumentar la resiliencia de su disuasión estratégica. El estado actual del programa y sus limitaciones operativas marcan una evolución que, según las fuentes, es más incremental que transformadora en términos de poderío naval sostenido.

En conjunto, la prueba del Kang Kon y las directrices de rápida incorporación operativa reflejan la prioridad que Pyongyang otorga a la modernización marítima y a la construcción de una capacidad de lanzamiento en el mar que complemente sus plataformas existentes.