
40 multimillonarios vinculados a Epstein inyectaron $1.6B en elecciones
Un informe señala que 40 multimillonarios vinculados a Epstein han inyectado casi $1.57B en las elecciones estadounidenses desde 2010. El análisis sitúa el 84% de ese gasto —más de $1.3B— en favor de republicanos o causas conservadoras.
El estudio, elaborado por Americans for Tax Fairness Action Fund, cuantifica las donaciones y gastos políticos de 40 personas y familias con vínculos a Jeffrey Epstein desde 2010. Según el informe, el total inyectado en el sistema electoral estadounidense alcanza $1.57 mil millones y refleja un desplazamiento notable de recursos hacia formaciones y grupos conservadores.
La mayor parte de ese dinero se dirigió a candidatos y organizaciones alineadas con el Partido Republicano: el informe indica que 84 por ciento del gasto, o más de $1.3 mil millones, benefició a republicanos o causas conservadoras. En contraste, sólo el 7 por ciento del gasto fue destinado a demócratas y causas afines; el resto financió esfuerzos de cabildeo dirigidos a ambos partidos en temas como la IA y Israel.
Entre las personas y familias incluidas en el análisis figuran nombres que ya aparecen en los registros de Epstein en distintos grados: el presidente Donald Trump; Sheldon y Miriam Adelson; Elon Musk y su hermano Kimbal; Tom Barrack; Jared Kushner; y Marc Andreessen, entre otros. Los vínculos con Epstein van desde menciones en la llamada "libreta negra" o los archivos de Epstein hasta relaciones comerciales y personales.
Los datos del informe destacan a varios grandes contribuyentes. La familia Adelson aparece como la mayor donante del grupo, con $745 millones gastados desde 2010, todo ello dirigido a causas conservadoras. En segundo lugar, Elon y Kimbal Musk contabilizan $365 millones en gasto político. Las campañas presidenciales y super PACs vinculados a Trump y a su candidatura recibieron $282 millones de este conjunto de donantes.
El informe también aborda la relación entre riqueza y impunidad a partir del caso Epstein. El grupo escribe: "Jeffrey Epstein himself was worth upwards of $600 million, and that wealth translated into sweetheart deals and avoiding serious jail time for far too long." En otro pasaje, David Kass, de Americans for Tax Fairness Action Fund, señaló: "Our tax and political system is badly broken, and nothing illustrates this more than billionaires with credible ties to Jeffrey Epstein continuing to spend millions to exert their influence on American democracy." Estas declaraciones aparecen en el propio análisis.
Pese a la cuantía del gasto, el informe relativiza su dimensión frente a la riqueza agregada de esos multimillonarios: en los últimos 16 años el dinero gastado por el grupo representó apenas 0.09 por ciento de su riqueza colectiva. El documento incluye además un apartado sobre las distintas formas de vinculación con Epstein, desde menciones en sus archivos hasta relaciones íntimas o empresariales.
Los elementos centrales del informe, resumidos en cifras concretas, son los siguientes:
- Adelsons: $745 millones destinados a causas conservadoras.
- Elon y Kimbal Musk: $365 millones en gasto electoral.
- Campañas y super PACs de Trump: $282 millones recibidos.
- Total reportado desde 2010: $1.57 mil millones, con 84% hacia republicanos/conservadores.
El análisis subraya que, pese a una división aproximada entre donantes que históricamente han apoyado a ambos partidos, el flujo actual de recursos favorece con claridad al conservadurismo. También destaca que parte del financiamiento se canaliza hacia cabildeo sobre cuestiones que afectan a ambos bandos, como la inteligencia artificial y la política relacionada con Israel.
El informe busca mostrar cómo la concentración de poder económico, y las conexiones personales o profesionales con figuras como Jeffrey Epstein, influyen en la financiación política en Estados Unidos. El cierre del documento vuelve sobre la idea de que la riqueza ha facilitado a Epstein y, según el grupo, sigue sirviendo para que ciertos miembros de la élite económica protejan sus intereses y ejerzan influencia en el proceso democrático.
El informe proporciona datos concretos sobre montos y beneficiarios y plantea una lectura sobre el impacto de grandes fortunas en el sistema electoral. Si la información disponible resulta limitada para otros aspectos, el informe lo señala; no hay más datos adicionales en el análisis sobre efectos directos en decisiones políticas específicas.
