Alt-Trump reclama que Groenlandia esté bajo control de EEUU

Trump reclama que Groenlandia esté bajo control de EEUU

Trump reclama que Groenlandia esté bajo control de EEUU

Donald Trump insistió en que Groenlandia debería estar bajo control de EEUU y vinculó esa reivindicación con sus críticas a los aliados europeos en la antesala de la cumbre de la OTAN. La primera ministra de Dinamarca rechazó la propuesta y pidió respeto por la soberanía danesa.

El presidente de Estados Unidos defendió la importancia estratégica de Groenlandia, afirmando que la isla "está rodeada de barcos chinos y barcos rusos" y asegurando que "Groenlandia debería estar bajo el control de EEUU, no de Dinamarca". Con esa afirmación, volvió a situar la cuestión territorial en el centro del debate internacional que acompaña la cumbre de la Alianza.

Trump también cuestionó la aportación económica de los aliados a la defensa común y recordó sus desencuentros previos con la Alianza. En ese contexto señaló que se ha gastado "cientos de miles de millones de dólares" en la OTAN y vinculó la demanda de mayor apoyo con su argumentación sobre Groenlandia, subrayando que, según él, "Dinamarca no ayuda ni gasta dinero para Groenlandia".

La respuesta de Copenhague fue contundente. La primera ministra de Dinamarca afirmó: "Espero que todos los aliados respeten la soberanía de Dinamarca" y sentenció con una frase breve y directa: "Groenlandia no está en venta". Esas declaraciones evidencian el choque verbal entre Washington y Dinamarca en pleno foro aliado.

La aparición del asunto en la agenda de la cumbre de la OTAN tensionó aún más el ambiente. Fuentes de la Alianza anunciaron una batería de compras conjuntas y proyectos multinacionales como respuesta a los retos de defensa planteados en el Foro de la Industria de Defensa de la Cumbre de Ankara.

Entre las medidas anunciadas, el secretario general de la Alianza, Mark Rutte, presentó la iniciativa 'NATO Drone Edge' y detalló inversiones y adquisiciones destinadas a reforzar capacidades. Rutte explicó que los aliados invertirán 40.000 millones de dólares en cinco años para desarrollar capacidades antidrones y que la iniciativa incluye compras conjuntas destinadas a mejorar la vigilancia y el transporte.

La hoja de ruta anunciada por Rutte comprende, según lo comunicado en el foro, varias partidas concretas:

  • Nuevos aviones de vigilancia.
  • Flotas de transporte para movilidad estratégica.
  • Drones de largo alcance y sistemas antidrones.
  • Una inversión de unos 37.000 millones de euros en capacidades antidrones a lo largo de los próximos cinco años.

Rutte definió esas compras como una "demostración de unidad" para traducir el compromiso de gasto en capacidades reales y citó la necesidad de conectar la demanda de los Estados miembro con la capacidad industrial. En paralelo, la iniciativa prevé quintuplicar el número de operadores de drones capacitados para finales de 2027.

El choque entre la reivindicación territorial de Trump y las decisiones colectivas de la Alianza dibuja dos líneas paralelas en la cumbre: por un lado, la insistencia de un miembro en reclamar mayor protagonismo y recursos; por otro, la apuesta conjunta por inversiones y compras multilaterales que, según Rutte, deben reforzar la defensa aliada.

Las declaraciones sobre Groenlandia y las respuestas en Ankara mantienen la tensión en la agenda de la OTAN. La posición expresada por Estados Unidos y la réplica de Dinamarca quedan registradas como puntos destacados de la reunión, mientras los aliados avanzan en acuerdos de inversión en capacidades militares.

El asunto combina consideraciones geoestratégicas y financieras en torno a la isla y la Alianza. El estado actual refleja confrontación verbal sobre la soberanía de Groenlandia y simultáneamente un acuerdo aliado para incrementar la inversión en defensa conjunta, incluida la iniciativa antidrones promovida por Mark Rutte.