
Picante festejo de Lukaku tras el 4-1 a Estados Unidos
Romelu Lukaku centró las miradas con un picante festejo de Lukaku tras marcar el cuarto gol que confirmó la goleada 4-1 de Bélgica sobre Estados Unidos en los octavos del Mundial 2026. El delantero del Napoli celebró con gestos dirigidos a los hinchas locales, imitaciones y una referencia explícita al presidente Donald Trump.
El gol de Lukaku, un potente derechazo cruzado que cerró la goleada, desató una celebración cargada de intención. Tras el tanto, el delantero realizó un gesto conocido como "Topo Gigio" colocando las manos detrás de las orejas y acompañó la acción con un movimiento de su mano derecha que imitó una boca frente a los simpatizantes estadounidenses presentes en Seattle.
La secuencia continuó con la mirada puesta en los palcos. Lukaku señaló la zona donde estaba Gianni Infantino, lanzó gritos y dirigió un gesto desafiante antes de recibir el abrazo de sus compañeros junto al banderín del córner.
Rodeado por sus compañeros, Lukaku puso el broche a su festejo imitando el paso de baile que, según la nota, Donald Trump popularizó al ritmo de "YMCA" de Village People. La referencia al presidente estadounidense estuvo vinculada a los sucesos previos al partido: Trump había afirmado que intercedió para que la FIFA levantara la sanción a Folarin Balogun, expulsado en el encuentro anterior.
El contexto influyó en el tono del festejo. La decisión de permitir la presencia de Balogun en el cruce de octavos generó repercusiones durante el Mundial 2026 y despertó críticas desde el entorno belga, que vistió de celeste y rosa en Seattle.
La Federación Belga lanzó un comunicado en el que acusa a la FIFA de irregularidades en el manejo del caso y anunció que impugnaría la presencia del delantero en caso de que jugara. En ese escrito, el organismo sostiene que la casa madre del fútbol internacional les negó información, convirtió su pedido de explicaciones en una apelación para luego declararla inadmisible y eliminó de la reunión previa al partido la sección habitual sobre suspensiones automáticas de jugadores.
La celebración de Lukaku incluyó varias acciones concretas, entre ellas:
- Hacer el "Topo Gigio" frente a los hinchas de Estados Unidos.
- Un movimiento de mano imitando una boca.
- Señalar la zona de palcos donde estaba Gianni Infantino.
- Imitar el paso de baile asociado a Donald Trump.
Además del gesto hacia los palcos y la grada, Lukaku protagonizó un momento emotivo: se acercó al círculo central y alzó la camiseta de su compañero Amadou Onana, quien debió salir en el primer tiempo por una aparente lesión grave en su rodilla derecha. El acto quedó como una muestra de apoyo dentro de la celebración colectiva.
La ejecución del festejo y la arista institucional del caso Balogun terminaron por concentrar la atención más allá del resultado. Mientras en el césped Bélgica sellaba la clasificación con el 4-1, en los despachos y redes se repetían las críticas sobre la resolución que permitió a Balogun estar disponible para el encuentro.
El episodio resume un cruce de hechos deportivos y decisiones federativas que acompañaron al partido: un gol que cerró una goleada, gestos que remitieron a la polémica previa y una protesta formal de la Federación Belga contra la casa madre del fútbol. El asunto de la sanción y la información reclamada por la federación figura como el núcleo del reclamo que antecedió al choque y fue mencionado directamente en el comunicado belga.
En el campo, la celebración de Lukaku y la reacción de sus compañeros cerraron la escena deportiva; fuera de él, la disputa sobre la presencia de Balogun y las acusaciones contra la FIFA siguieron siendo parte importante del relato que dejó el cruce en Seattle.
En algunos pasajes de la cobertura se subrayaron las imágenes y las reacciones del delantero: fotos que muestran a Lukaku apuntando a los palcos y celebrando con intensidad circulan como testimonio gráfico de una tarde en la que el gol, la celebración y la polémica institucional quedaron entrelazados.
