
Baterías Tianxing II de CATL: carga en 6 minutos para furgonetas
CATL ha lanzado las baterías Tianxing II dirigidas a vehículos comerciales ligeros, que permiten cargar del 20 al 80% en 6 minutos y 48 segundos con una tasa de 8C. La compañía promociona mejoras en durabilidad y gestión térmica destinadas a igualar la practicidad del repostaje tradicional.
Las Tianxing II alcanzan una carga completa en 8 minutos y 56 segundos y reducen la resistencia interna de la celda en un 50% respecto al promedio de la industria, medida que disminuye la generación de calor durante la recarga. A temperaturas de -20 ºC estas baterías necesitan 2 minutos y 30 segundos adicionales para completar los mismos intervalos de carga.
CATL presenta estas baterías como un equilibrio entre rapidez y durabilidad, pensado para las exigencias de la logística comercial. La empresa anuncia una garantía de diez años o 1 millón de kilómetros para las Tianxing II, un argumento orientado a la fiabilidad en flotas.
En comparación con otras soluciones del mismo fabricante, las Tianxing II priorizan resistencia y vida útil. Por ejemplo, las Shenxing III, diseñadas para turismos, logran pasar del 10 al 80% en 3 minutos y 44 segundos; sin embargo, esas celdas se enfocan en otro segmento de mercado.
Para facilitar el despliegue de esta tecnología, CATL está desplegando en China tanto una red de carga ultrarrápida como estaciones de intercambio de baterías diseñadas para turismos y vehículos comerciales ligeros. Con esa doble estrategia la compañía busca cubrir distintos modos de recarga y operación de flota.
Puntos clave del rendimiento técnico:
- Tasa de carga: 8C.
- 20–80% en 6 minutos y 48 segundos.
- Carga completa en 8 minutos y 56 segundos.
- Reducción de la resistencia interna de la celda: 50%.
- Tiempo adicional a -20 ºC: 2 minutos y 30 segundos.
- Garantía: diez años o 1 millón de kilómetros.
CATL apuesta por el sodio en paralelo al litio
CATL también avanza en química alternativa y ha confirmado la entrada en producción de baterías de sodio, que se utilizarán en almacenamiento estacionario, coches eléctricos y vehículos comerciales ligeros. La empresa estima que las baterías de sodio podrían representar entre el 30-40% del mercado automotriz y que podrían ser aproximadamente un 30% más baratas que las LFP, lo que las haría más asequibles para ciertos segmentos.
El anuncio combina mejoras en velocidad de carga, gestión térmica y garantías amplias con un despliegue de infraestructura que incluye carga ultrarrápida e intercambio de baterías. Estos elementos buscan responder a las necesidades operativas de las furgonetas eléctricas y acercar la experiencia de uso a la del repostaje convencional.
La información disponible es limitada.
